Content
Platos de carne y pescado que se sirven siempre, a la antigua, con una abundante guarnición de verduras y patatas. No hay duda, Barcelona tiene fismuler barcelona menu lo mejor del mar y lo mejor de la tierra. De las ensaladas usadas como guarnición, a las que, como hoy, tienen suficiente protagonismo como para merecer una sección en nuestra carta. Uno de aquellos platos que nos recuerdan que las cosas que funcionan no hay que cambiarlas. Una excelente forma de unir uno de los iconos del grupo, así como de acercarnos un poco más a la oferta quesera de los países boreales. Nosotros no lo pensamos dos veces y fuimos directamente a los platos con carácter norteño.
Menú secundario
El amplio local es la nueva propuesta del Grupo Tragaluz en la ciudad condal, donde tienen otros restaurantes, que ocupa el mismo espacio donde estuvo el mítico Club Marítim. Trasladar el glamur del emplazamiento del restaurante se convierte en platos como el fondo marino en ensalada –con marisco, pescado y algas–, un foie marinado con miso y anguila braseada, y un solomillo de Girona a la brasa con pak choi , setas y salsa de tomates asados. Situado en un emplazamiento espléndido del Real Club Marítimo de Barcelona, el Fiskebar se especializa en pescados y marisco y defiende una cocina estética que quiere agradar a todo el mundo. Con unas vistas bonitas frente al mar y junto al puerto de Barcelona, el 1881 del grupo Sagardi –toda una institución en cocina vasca en la capital– se erige como el restaurante del Museu d’Història de Catalunya.
Los 17 mejores productos de belleza del ‘Black Friday’ (incluido el famoso sérum antiarrugas)
En los fogones se encuentra el chef Juan Martínez (ex Torre de Alta Mar). Casa Costa fue un restaurante emblemático de la Barceloneta de los años 40, con una ubicación privilegiada frente a la playa de Sant Miquel. Además, es una opción a tener muy en cuenta para celebrar comidas de grupo.
Este es el nuevo club para los amantes de la gastronomía
En el espacio de barra, encontrará una selección de conservas, marisco, tortas y buenos vinos a copas. RiasKru, una fusión de dos restaurantes de marisco legendarios, Rías de Galicia y Espai Kru, está en el Time Out Market Barcelona para ofrecer el mejor producto del mar. Ambos cuentan con una selección de platos frescos de temporada con énfasis en el marisco, cocina saludable contemporánea creada por el chef Nacho Lozano.
Una barra de piedra y microcemento actúa como eje central de la actividad
Los dos locales están situados en Casa Bonay, un hotel alojado en un edificio neoclásico de 1869 del Eixample, con una decoración sostenible, elegante, funcional, inspiradora y cuidada hasta el mínimo detalle. El lugar perfecto para esa comida o cena en la que sentirte como en casa aunque estés fuera de ella. Una bodega antigua, con los mejores vinos naturales de diferentes partes del mundo, y una suculenta oferta de platos que recorren todo el Mediterráneo. Sin salir del edificio tienes varias opciones gastro, entre las que destaca la Enoteca Paco Pérez -chef con dos Estrellas Michelín-.
Si no queréis mesa y mantel y buscáis barras más informales donde ir a tomar algo rápido y picar cuatro tapas, echadle un vistazo a los mejores bares de la Barceloneta. Desde cocina marinera local hasta gastronomías de otros lugares y vegetarianos. Cocina de autor y tapas, homenajeando siempre el producto, que según la estación se disfruta dentro del restaurante o en su terraza.
- En la Avenida Diagonal, Bosco de Lobos ofrece un escape del bullicio urbano, y un restaurante donde la sensación de comer rodeado de árboles es posible.
- Es la casa de los buenos arroces de toda la vida pero con aire modernizado.
- ELLE participa en varios programas de afiliación de marketing, lo que significa que ELLE recibe comisiones de las compras hechas a través de los links a sitios de los vendedores.
- Si preferís concentraros en el marisco para compartir, tiene tres plataduras para dos personas; el cascarón (29.95 euros), el fritura (39,95 euros) y la bandeja (74,90 euros).
Barra fría, pasta con mar, verduras con mar, arroces con mar… Un restaurante del Grupo Tragaluz inspirado en los países nórdicos. 20 restaurantes de moda en el barrio de Salamanca Solo por probar su restaurante Terrassa La Punta, ya vale la pena hacer una escapada a esta localidad, que promete 300 días de sol al año. Aquí van los 7 (+1) restaurantes a los que tienes que llamar ya para reservar tu mesa. El mismo restaurante del que sale Carlos Vila y que, tras muchos años como director del lugar de reunión de los sibaritas de la zona alta, Vila pone rumbo hacia al mar para convertirse en el actual patrón del Fiskebar.
Déjate ver por su barra circular, su zona de mesas y butacas o por su terraza, con maravillosas vistas. Desde un brunch o un tapeo en su terraza con vistas panorámicas de toda la ciudad bautizada como La terraza de Vivi, un suculento desayuno o un cóctel hasta la madrugada en su bar GOT, o un almuerzo o una cena en Fauna, su restaurante gastronómico con sello de autor, el del chef Jordi Delfa. El recetario se construye con pastas y verduras realzadas por productos marinos, arroces melosos que condensan la esencia del litoral y pescados trabajados con un delicado juego de texturas y sabores, siempre con la impronta del mar en cada propuesta. Las frituras, con bombas de la Barceloneta, croquetas de jamón y buñuelos de bacalao, son los protagonistas, pero también destacan los platos de pescado y marisco a la brasa. Este restaurante marinero del grupo Sagardi celebra la cocina del Mediterráneo, con especial enfoque en los gustos del Alt Empordà. Aquí solo se cocina pescado y marisco de las paradas del mercado, claro.
Fòrum Gastronòmic: La cocina catalana vive un nuevo renacimiento entre la tradición y la vanguardia
Una primera zona hace las veces de lounge y ofrece una panorámica del local, que se puede contemplar sentado cómodamente en un banco de obra en la pared, realizado en micromortero. Dejad espacio para el postre, ya que os esperan delicias como el lingote de chocolate en tres texturas –guanaja, jivara y praliné– y la mousse de Violetes con bizcocho de yogur. Hay que decir que subir langostas, aceite y vinos a 75 metros de altura no es fácil ni barato, así que trate de llevar el bolsillo lleno a la hora de pedir la cuenta. Añaden un toque internacional con un apartado de la carta de gyozas y tacos. Veinte platos, wok, plancha, tres postres (dos helados y un coulant) y seis tipos de sake. En cuatro palabras; el izakaya del grupo restaurador Tragaluz.
En el barrio más marinero de Barcelona encontraréis muchos buenos restaurantes. Situado en el Club Náutico, es uno de esos restaurantes cerca del mar donde apetece disfrutar de la comida solo por las vistas. Así es el restaurante más fascinante del Hotel W Barcelona, en el que el chef italiano Stefano Pinna juega con los contrastes, tanto de productos como de técnicas de elaboración, para conseguir platos deliciosos.
En la carta de vinos, cien referencias catalanas, gallegas, de La Rioja y francesas. Aunque sea un local dedicado al mundo carnívoro uruguayo y argentino, tienen opciones vegetarianas. Pertenece al grupo restaurador Arenal (Restaurante Arenal, Rumbla). ¡Atención al apartado de guisos y de cocina de la abuela! Sólo encontraréis un menú de degustación nocturno, de 8 a 15 platos, y algún brunch efímero que anuncian en las redes.
El arroz del Moll es uno de los clásicos de su carta. Los arroces y calderetas complementan la oferta marinera. Evidentemente, la carta cambia con las temporadas de pesca, pero a diario disponen de supremas de pescado, cogotes y piezas enteras. Abierto en 1996, el Barceloneta apuesta por productos de máxima calidad para elaborar recetas tradicionales de mar. Para coger fuerzas y asumir el festín que estáis a punto de experimentar, dirigíos a la terraza y dejaos imbuir por el espíritu marinero saboreando uno de los cócteles y vermuts mientras os acompaña la brisa embriagadora del mar.